Tres gestos de 30 segundos para tu libertad

No te dejes llevar por juicios sobre lo que ha hecho (tu nombre) o lo que debería hacer. Suelta esa manera de pensar ahora mismo. Es un juicio a lo que ha pasado o a lo que pasará. Y eso es miedo. Suéltalo. Treinta segundos. Siente el silencio junto a la paz, únete a la confianza en el presente y permite totalmente todo tu pasado y todo tu futuro mediante tu permitir pleno de este momento.

30 segundos

30s 1

 

Libera al otro (sea quien sea) del mismo modo, permítele todo internamente. Entrégate a sentir que el otro es tan libre como Dios le ha hecho, totalmente libre para jugar como juega, soñar como sueña, decir lo que dice y hacer lo que hace, pensar lo que piensa... todo. Es totalmente libre, porque es el hijo de Dios contigo. Es totalmente libre porque eres tú. ¡Libérale totalmente!

30 segundos

30s 2

 

Aísla el momento presente de toda historia con tu silencio, pues si tú quieres, reconocerás que es totalmente independiente e invulnerable del pasado y del futuro. Déjate llenar de tu Ser para descubrir tu total libertad ahora mismo. El pasado no puede afectarte. El futuro tampoco. Tu voluntad de unidad es el único poder que hay. Decide total paz ahora, para que tu voluntad se una a la simplicidad, ligereza y ausencia de esfuerzo de este momento. Conócete con Dios.

30 segundos

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Jorge Lomar (abril 2015)